Te odio tanto que podría hacerte resucitar del miedo.
Olvidaste en mi alma el cuaderno en el que solíamos preguntar ¿Cuántos días quedan para vernos?.
Tengo el corazón a punto de estallar
Yo quiero que me regales tres segundos inmortales,
untándome de tus planes.
Cuéntame lo que sabes, cuéntame lo que sabes.
Me gustaría verte cambiar y que respiraras,
que me juraras que de verdad
hoy nuestro tiempo vuelve a empezar,
por qué no dejas ya de dolerme una vez más.
doloresdepalabra:
Digo siempre adiós, y me quedo.
Altazor, V. Huidobro.